La Fundación Eduard Soler y el BETA desarrollan un nuevo sistema de adquisición de datos para la investigación en tecnologías ambientales
El prototipo se ha desarrollado a partir de un proyecto final de los estudios de Automatización y Mecatrónica Industrial de la Fundació Eduard Soler
La Fundación Eduard Soler (FES) y el Centro Tecnológico BETA de la Universidad de Vic – Universidad Central de Cataluña (UVic-UCC) han colaborado en el desarrollo de un nuevo prototipo de adquisición de datos destinado a mejorar los ensayos experimentales que se llevan a cabo en proyectos de investigación en tecnologías ambientales.
La iniciativa surgió a raíz de una necesidad detectada por la unidad de Tecnologías Ambientales del Centro BETA, que buscaba disponer de un sistema de adquisición de datos más robusto y fiable para su respirómetro experimental. A partir de ese reto, la FES incorporó el desarrollo del dispositivo como proyecto final de los estudios de Automatización y Mecatrónica Industrial.
Durante el último curso, el estudiante Àlex Montañés ha desarrollado un prototipo funcional que permite registrar simultáneamente los datos de consumo de oxígeno de doce reactores distintos. Este sistema permite realizar respirometrías de material biológico y procesos de fermentación en estado sólido a nivel de laboratorio, aportando datos más robustos y fiables para los proyectos de investigación.
Una colaboración entre investigación y formación aplicada
El proyecto se ha desarrollado durante aproximadamente un año y medio mediante una estrecha colaboración entre los equipos de ambas instituciones, con diversas visitas tanto a las instalaciones del Centro BETA como de la FES para adaptar el desarrollo del prototipo a las necesidades reales de los investigadores.
El responsable de proyectos de la Fundación Eduard Soler, Carles Pereira, se ha mostrado satisfecho por el trabajo realizado por el estudiante, y pone de relieve que «para nuestro alumnado, este tipo de proyectos tienen un valor añadido enorme», sobre todo porque «permiten trabajar directamente con un cliente real, entender sus necesidades y, además, ver cómo su trabajo tiene una aplicación directa en el mundo». Por último, ha abierto la puerta a futuras colaboraciones con entidades científicas como el CT BETA.
Jordi Llimós, investigador de la unidad de Tecnologías Ambientales del Centro Tecnológico BETA, explica que «necesitábamos un sistema más robusto y fiable para adquirir los datos de nuestros ensayos experimentales. Este proyecto nos ha permitido disponer de una herramienta que responde exactamente a las necesidades de nuestro laboratorio». También destaca que «más allá del resultado técnico, la colaboración con la Fundación Eduard Soler ha sido muy positiva y nos anima a seguir impulsando nuevos proyectos compartidos».
La Fundación Eduard Soler es una fundación privada sin ánimo de lucro dedicada a la formación tecnológica y apoyo a las empresas del territorio. Su metodología apuesta por integrar la formación, la innovación y la transferencia de conocimiento a través de proyectos aplicados que permiten a los estudiantes trabajar sobre necesidades reales planteadas por empresas y centros de investigación.
Esta experiencia demuestra el potencial de colaboración entre la formación profesional y los centros de investigación para convertir necesidades reales en soluciones tecnológicas con aplicación directa.